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JAGUARIÚNA, 27 DE AGOSTO DEL 2026 - El Laboratorio Cristália, complejo industrial farmacéutico, farmoquímico y de biotecnología 100% brasileño, presenta resultados iniciales de una pesquisa inédita en Brasil para el desarrollo de una vacuna antitabaquismo. El proyecto está en fase de Early Discovery, etapa inicial orientada a la selección de los mejores prototipos y a la demostración de eficacia en modelos experimentales, y es realizado por científicos del Centro de Pesquisa, Desarrollo & Innovación de la empresa. A diferencia de los tratamientos disponibles, que actúan principalmente sobre los síntomas de la abstinencia, la vacuna tiene como objetivo estimular el sistema inmune a reconocer y capturar la nicotina mientras aún está en la corriente sanguínea, impidiendo que ella llegue al cerebro y produzca la sensación de placer que sustenta la adicción.
La dependencia química está entre los mayores problemas de salud pública en la actualidad. Las drogas alteran la química del cerebro — en especial el llamado sistema de recompensa —, aumentando el deseo de consumir más y en mayores cantidades. Ante la ausencia de las sustancias, los niveles de neurotransmisores caen y surge el síndrome de abstinencia, acompañado de un fuerte deseo de consumo para restaurar la sensación de placer. En el caso del tabaco, la dependencia química ocurre principalmente por la acción de la nicotina, sustancia psicoactiva que llega al cerebro pocos segundos después de la inhalación.
“La nicotina activa receptores nicotínicos de acetilcolina en el cerebro, favoreciendo la liberación de dopamina y activando el sistema de recompensa, lo que genera una sensación rápida de placer y refuerza el consumo compulsivo. Nuestra vacuna fue concebida para interrumpir este ciclo al impedir que la nicotina llegue al cerebro en cantidad suficiente para activar este mecanismo”, explica el médico Ogari Pacheco, fundador, presidente del Consejo Directivo del Laboratorio y responsable de la idea que dio origen al proyecto.
“El tabaco es una de las peores adicciones. Mata poco a poco, en función de diversas enfermedades graves, como cáncer, infarto y AVC, o incluso por una combinación de ellas. Pero es muy difícil abandonar el hábito y no sufrir recaídas. En algún momento pensé: el cuerpo humano tiene un sistema inmunológico perfecto. ¿Y si descubriéramos una manera de hacer que este sistema inmunológico combata la adicción?”, explica Dr. Pacheco. A partir de esta idea, en mayo del 2024, se solicitó internamente la creación de una plataforma antidrogas, orientada a buscar soluciones innovadoras para combatir la dependencia química y apoyar a los pacientes en la fase de abstinencia.
De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco causa cerca de 8 millones de muertes por año en el mundo, siendo aproximadamente 7 millones por consumo directo y 1,3 millones por exposición pasiva al humo. Cerca de 85% de los pacientes que intentan abandonar la adicción sufren recaídas durante el primer año de tratamiento, y dos tercios vuelven a consumir la sustancia en las dos primeras semanas (Fuente: National Institute on Drug Abuse). “Es precisamente la recaída lo que la vacuna de Cristália pretende prevenir”, explica el fundador y presidente del Consejo Directivo de Cristália.
Cómo funciona la vacuna antitabaquismo
Dr. Ogari Pacheco explica que el tratamiento de diversas enfermedades ya se beneficia del uso del sistema inmunitario del propio paciente, capaz de reconocer lo que es extraño al organismo y producir anticuerpos que capturan y eliminan dicho invasor. Las drogas de abuso también son sustancias extrañas para el organismo, pero, debido a su estructura química, pasan inadvertidas para el sistema inmunitario.
La vacuna que está desarrollando Cristália resuelve este aspecto: la molécula de la droga — demasiado pequeña para generar una respuesta inmunitaria por sí sola — es acoplada a una estructura reconocida por el sistema inmunitario. Este complejo desencadena la producción de anticuerpos neutralizantes capaces de unirse específicamente a la nicotina en la corriente sanguínea.
En la práctica, cuando el paciente vacunado entra en contacto con la sustancia, los anticuerpos la capturan mientras aún está en la sangre. De este modo, la nicotina no consigue llegar al cerebro y, al no interactuar con los receptores nicotínicos de acetilcolina ni desencadenar la liberación de dopamina asociada al placer, no produce el refuerzo que alimenta la dependencia. “Es importante destacar que la molécula modificada utilizada en la formulación no tiene efecto psicotrópico”, afirma el fundador de Cristália.
Los prototipos y antígenos sintéticos de la vacuna antinicotina se están produciendo con fines pesquisa utilizando tecnología de Cristália. La etapa relacionada al Ingrediente Farmacéutico Activo (IFA) está a cargo de la planta Farmoquímica Oncológica de Cristália, en Itapira, mientras que la formulación y el envasado, por tratarse de una vacuna, deberán realizarse en una de las unidades farmacéuticas del laboratorio, también en el complejo industrial de Itapira.
Hasta el momento, la vacuna desarrollada por Cristália solo se ha probado en animales. Los antígenos sintéticos producidos por Farmoquímica Oncológica demostraron ser eficaces para inducir la generación de anticuerpos específicos y, en modelo experimental de desafío, la vacuna candidata antinicotina mostró capacidad para impedir la adicción en los animales. Actualmente, también está en curso un estudio para evaluar la respuesta inmunitaria generada por la Vacuna Antinicotina.
El desarrollo aún depende de la conclusión de estudios preclínicos de eficacia y seguridad, del desarrollo farmacotécnico y analítico, aumento de escala y estudios clínicos en humanos antes de un eventual pedido de registro ante la Anvisa. Cristália también está compilando los datos iniciales de la estructura química y eficacia para la elaboración del pedido de patente. La publicación científica de los resultados está prevista para después del depósito de la patente.
“La vacuna antitabaquismo no sustituye al tratamiento: ella protege su continuidad. Al neutralizar el efecto placentero de la nicotina, la tecnología actúa exactamente donde muchos tratamientos fallan, ayudando a reducir el riesgo de recaída”, concluye el Dr. Pacheco.
Sobre el Centro de PD&I de Cristália
El Centro de Pesquisa, Desarrollo & Innovación (PD&I) de Cristália, ubicado en el Complejo Industrial de Itapira, reúne la coordinación y la planificación de las pesquisas del laboratorio. Inaugurado el 2009, el espacio concentra tecnología, equipos y personal dedicado al desarrollo de proyectos para las áreas farmacéutica, farmoquímica y biotecnológica, con enfoque en innovaciones radicales e incrementales que proporcionen beneficios terapéuticos al paciente, tales como mayor eficacia, seguridad, reducción de efectos secundarios, mayor acceso y mejor adherencia al tratamiento.
Con esta vocación para la pesquisa, desarrollo e innovación, el laboratorio invierte anualmente entre 6% y 8% de sus ingresos en pesquisa científica y es capaz de lanzar de diez a doce nuevos productos farmacéuticos por año, ofreciendo calidad, seguridad y bienestar a los pacientes. Cerca de 40% del portafolio de desarrollo de Cristália puede considerarse innovación con beneficio terapéutico. Según la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), solo el 7% de los nuevos registros de medicamentos se encuadra en esta categoría.